Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Oír campanas y no saber donde.
Oír cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Oír como quien oye llover.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ojo al Cristo que es de plata
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Ojo alerta con la moza y con la puerta.
Ojo por ojo y diente por diente.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Ojos que no ven corazón que no siente.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Olla cada día, aun siendo buena hastía.
Olla chica hace la bolsa grande.
Olla que mucho hierve, sabor pierde.
Olla reposada no la come toda barba.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del
hombre
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Orejas de burro.
Oro del que cagó el moro.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Otoño entrante, barriga tirante.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia
Otra pata que le nace al cojo.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Otro vendrá, que bueno me hará.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Oveja de todos, cómenla los lobos.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Oveja que anda...bocado halla
Oveja que bala, bocado que pierde.
Ovejas y abejas en tus dehesas.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
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