Hasta que conocí a la iguana, no supe que color tenía
Hasta que el cuerpo aguante
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Hasta que se muere el arriero, no se sabe de quien es la recua.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año
Hasta un pelo hace sombra en el suelo.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Hasta una hormiga que pierde, muerde.
Hay amores que matan.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan
Hay ayudas que son lavativas.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Hay de todo en la viña del Señor.
Hay desgracias con suerte.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Hay gustos que merecen palos.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Hay más días que longanizas.
Hay más días que ollas.
Hay más santos que nichos.
Hay más tiempo que vida.
Hay mucho alumno constante, que estudia para estudiante.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer
Hay que creer, rajar o desastillar
Hay que dar el todo por el todo
Hay que dar para recibir.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Hay que empujar, porque vienen empujando
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento
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