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De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
De sabios es variar de opinión.
De sol de tarde, Dios te guarde.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
De tal colmena tal enjambre.
De tal palo, tal astilla.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
De todos los santos a Navidad es invierno de verdad.
De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
De una espina, nace una rosa
De una mentira ciento se derivan.
De ventero a ladrón, no Hay más que un escalón
De viña bien estercolada a vendimia redoblada
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Decir, suele ser señal de no hacer, como ladrar, lo es de no morder.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Decir refranes, es decir verdad
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Del agua fría el gato escaldado huye.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Del cuerdo al loco va muy poco.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.
Del lunes la luna es buena.
Del mar, el mero, y de la tierra el carnero.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Del ocio nace el feo negocio.
Del que mucho cela a su mujer, guárdate como de Lucifer
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Del tronco caído todos hacen leña.
Del viejo el consejo.
Delfines que mucho saltan, viento traen y calma espantan.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Dentro de cien años todos calvos.
Dentro de cien años, todos calvos.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Desgraciado en el juego, afortunado en amores.
Despacio al pensar, y pronto al ejecutar. |
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